Preocupante, ilegal, irrespetuoso y descarado, es lo que he encontrado hoy en El Tiempo.com, donde un artículo habla de las interceptaciones que azotan actualmente a Colombia. Como es normal en El Tiempo.com, como siempre se realiza una defensa del presidente Uribe, y en lugar de sacarlo del problema, lo hacen más sospechoso. Pero vamos por partes, miren este primer párrafo que publica El Tiempo.com sobre las interceptaciones realizadas a Alvarito y varios funcionarios públicos:
“La interceptación no parece tener origen en los organismos que, por ley, pueden intervenir teléfonos. Ni el Director de la Policía, general Óscar Naranjo; ni el DAS; ni la Fiscalía, sabían de esa conversación. Mucho menos, inteligencia militar. Salvo comunicaciones claramente ilegales, las escuchas telefónicas indiscriminadas están prohibidas. Y en este caso es claro que las dos líneas, la de Uribe y la de Valencia Copete, no eran objeto de ningún proceso judicial.”
Aunque hasta ahora sólo comienza lo interesante de este asunto, es algo curioso que estén supuestamente interceptando al propio Alvarito si no existen contra él procesos judiciales, y el asunto se complica cuando miramos el funcionamiento del llamado sistema “Falcon”, que es la red por la que se comunican los ministros, el presidente y los altos funcionarios del estado y es dirigida desde la Casa de Nariño:
“El Falcon utiliza códigos y frecuencias encriptadas y se supone invulnerable. En principio, las llamadas más importantes del Presidente se enrutan a través de ese sistema, incluso las que realiza desde el exterior o desde el avión presidencial.
“Es un sistema interno. Al levantar el auricular el funcionario se identifica y los responsables en la central de comunicaciones de Palacio, que los pone a hablar entre ellos o en conferencia”(…)”
“¿Cómo se hacen las interceptaciones?La tecnología permite interceptar hasta llamadas satelitales. Con la tecnología que se maneja en la actualidad, toda clase de comunicaciones a través de teléfonos móviles o fijos se pueden interceptar.Existen dos tipos de interceptaciones: abiertas y cerradas. Las primeras son las que detectan comunicaciones en un espacio de dos kilómetros a la redonda. Se trata de equipos que hacen lectura en ese rango del espacio electromagnético. Las legales no necesariamente requieren orden judicial, pues se supone que se dirigen hacia objetivos específicos (por ejemplo, la zona de distensión en Ralito).Las segundas se hacen a través de equipos de monitoreo conocidos como GSM (Sistema Global de Comunicaciones Móviles) y para los cuales se especifican los números telefónicos a intervenir.Los equipos se programan al tiempo con hasta ocho números telefónicos que, sin necesidad de operador, graban llamadas entrantes y salientes. Los GSM también rastrean teléfonos encriptados (llamadas blindadas), y no necesitan de información de las empresas operadoras.”











