De verdad que estoy indignado… todo el mundo ha aprovechado el dolor de los secuestrados y sus familias para hacerse publicidad, campaña política, propaganda, ganar rating y convencer incautos con “buenas intensiones”.
Los canales de televisión con todo su circo de lágrimas por parte de los presentadores, todo politiquero necesitado de propaganda prometiendo sandeces y respondiendo a preguntas que nadie les hace, una nueva santísima trinidad: Uribe, Chávez y las FARC…
Es vergonzoso que hechos tan horrendos como el secuestro de colombianos sean mina de publicidad, de manipulación al pueblo y cortina de humo para esconder las asquerosas intensiones de quienes dicen colaborar…
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Bah… ¡Que vergüenza!











